accidente y sin seguro

Cómo proceder en un accidente y sin seguro

Sufrir un accidente y además sin seguro es, posiblemente, un grave problema. Eso sin contar los derivados del propio accidente que ya de por sí lo son. Ante este supuesto que lamentablemente se repite con demasiada frecuencia pese a los numerosos controles que tratan de evitar esta situación, tenemos diferentes escenarios.

Ante todo debemos conocer que desde el año 1962, cuando se da de alta un vehículo en Tráfico, este debe contar con un seguro mínimo obligatorio contratado. Circular sin este requisito legal puede conllevar la inmovilización y depósito del vehículo y una multa de 600 a  3.000 euros. Incluso si está aparcado en la vía pública y sin uso, debe estar asegurado. Llevarlo caducado también cuenta como si no estuvieras asegurado.

Los supuestos que arriba comentamos pueden ser tres:

Ocasioné un accidente y mi vehículo no está asegurado.

En este caso, aunque no sea por tu culpa, automáticamente te conviertes en culpable del siniestro. En primera instancia, el Consorcio de Compensación del Seguro asumirá los gastos que ocasiones, pero te reclamará toda la cantidad. La factura incluirá los gastos por lesiones ocasionadas y los daños a terceros. En caso de no poder asumirlo, serás embargado. Además, deberás pagar la multa correspondiente, la inmovilización del vehículo y afrontar el proceso penal que se derive contra ti.

Sufrí un accidente ocasionado por un vehículo sin seguro.

Si el otro conductor acepta firmar un parte amistoso, será el Consorcio de Compensación del Seguro quien cubra los daños y lesiones. También es posible que la otra parte te ofrezca pagar por lo ocasionado. Aquí es tu absoluta responsabilidad aceptarlo y asumir las consecuencias si el tema se complica. Si el caso se enreda, lo mejor es llamar a la policía y que sean ellos quienes hagan constar la carencia de ese contrato obligatorio y a partir de ahí reclamar por la vía adecuada.

Ambos vehículos carecen de seguro.

Aquí será, otra vez, el Consorcio de Compensación del Seguro quien se haga cargo de los daños, pero finalmente reclamará a cada uno por los gastos ocasionados, más las infracciones cometidas.

Hemos nombrado tantas veces al Consorcio que parece que es quien nos va a salvar de todo y que podemos circular sin seguro ya que tenemos quien lo cubra. Nada más lejos de la realidad. Este organismo que en principio facilita la agilidad de las reclamaciones en cuanto a temas económicos, acabará reclamando hasta el último euro y lo hará por todas las vías posibles.

Nuestra recomendación es que lleves tu seguro siempre al día y te evitarás pasar por estos malos tragos.

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