pinchazo

¿Un pinchazo? Te explicamos cómo proceder

«¡Qué mala suerte!» Normalmente es lo primero que nos viene a la cabeza al descubrir que nuestro neumático ha sufrido un pinchazo. Lo siguiente es afrontar el incidente de la mejor manera posible y, aunque es un tema bastante recurrente, cuando esto pasa nos entra como una actitud de debilidad ante los elementos. Y en este caso todo resta.

Este contratiempo siempre juega en contra de nuestros intereses, ya sea por el tiempo que vamos a perder, cuánto nos vamos a ensuciar o en el peor de los casos el de no saber ni por dónde empezar para cambiar una rueda pinchada.

Por eso, nuestro consejo es hacernos una composición de nuestro escenario. Buscar un lugar lo más protegido posible para poder detener el vehículo tras el pinchazo sin poner en peligro nuestra vida o la de los que circulan por el lugar.

Una vez detenidos y con la situación controlada, debemos proceder a marcar tal como indica el reglamento de tráfico con las señales de advertencia adecuadas (triángulos). Puedes ver en este artículo dónde y cómo se ubican estas señales.

También debes ponerte el chaleco reflectante y bajar cuando la situación sea segura.

Localizas tus herramientas para proceder a reemplazar la rueda averiada: primero la rueda de repuesto, luego el gato o elevador, la llave de cruz para aflojar y ajustar los tornillos y, en caso de tenerlos, los tacos o calzos para evitar que el vehículo se desplace.

Con el freno de mano activado, calzamos las ruedas en el opuesto de la avería y procedemos a aflojar las tuercas de la rueda (con la llave de cruz). Seguidamente, una vez hayamos hecho un primer afloje, levantamos el vehículo situando el gato en la zona indicada por cada fabricante. Levantamos el mismo y terminamos la tarea sacando las tuercas y quitando la rueda víctima del pinchazo.

Inmediatamente, colocamos la rueda de repuesto y ajustamos las tuercas lo justo para que se sostenga la rueda. El apriete final lo hacemos cuando el vehículo ya reposa en tierra.

Recogemos todo el material usado y lo volvemos a guardar. ¡Listo! Rueda cambiada.

Sin embargo, ¡ojo!, porque hay variables. La mayoría de los coches vienen equipados con una rueda de repuesto llamada galleta. Es muy efectiva para hacer unos kilómetros de emergencia y reparar o cambiar la rueda en un sitio especializado.

Otros modelos de vehículos llevan un kit antipinchazos. Es efectivo si hablamos de pinchaduras pero si es un desllantado o rotura de la goma… nada podremos hacer con este servicio. Y, por último, hay vehículos que equipan neumáticos runflat. Su especial diseño y sistema nos permite hacer algunos kilómetros bajos de presión hasta llegar a una reparación cercana sin peligro de desllantar incluso en curvas cerradas.

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